Vistas de página en total

miércoles, 4 de mayo de 2011

Rencores de opiniones.

Ya no hay resquemor, el inútil resplandor del temor, hace que sea un horror todo el paraíso del dolor.
Inútil fogata en la que el corazón se estremece y se convierte en una de las más pequeñas arterias, el más potente de los coeficientes intelectuales del cerebro se convierte en un menos dos, y los pulmones con los que inspirabas el aire de mi boca, transpirado y aspirado por tu faringe se convierten en una gota de oxígeno.
Cada palabra de amor es una puta traición, sentirte traicionado una vez más, ¿Quién eres tú? ¿Quién soy yo?
¿Quiénes somos? Joder, nadie responde una pregunta tan complicada, ¿Cuál es tu mayor defecto? ¿Y tu mayor virtud?
Es un pecado el notarte cerca pero es una blasfemia el sentirte lejos, ¿Quieres ser mi Romeo del sigo XXI?

Rodeando con los brazos, notando como cada uno de tus dedos rozaban mi espalda, tus labios se unían con los míos y entre sonrisas, y lágrimas, me decías te quiero.

Ahora sí, fue el disparo más certero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario