Inútil sería negar una realidad irreversible como la simpatía que la caracteriza,
en ocasiones circustanciales, el tiempo, el dolor y el temor los convierte sin ningún tipo de pudor, en sentimientos casualmente maravillosos.
Su coeficiente del 96 por ciento, refleja la madurez de una persona prácticamente adulta, su 4% restante, es lo que consigue, crear esa mezcla
densa y a la vez consistente, de risas y sonrisas, sanas, atentas y rejuvenecedoras.
Lo más sorprendente de esta biografía esque solo y tan solo desde los 14 años era de esta manera y progresivamente, día a día, va cambiando,
evidentemente a mejor.
Su mayor defecto, que confía en la sociedad, en cuestión de instantes, pero mirándolo de este modo, se puede convertir en virtud, demuestra
su gran bondad hacia el estado indefenso de la maldad acumulada y el rencor que tienen el resto de personas.
Su mayor virtud su nulo nivel de egocentrismo, puesto que antes de recurrir una recompensa hacia ella, prefiere que los demás disfruten, esto se
puede convertir en defecto, no hacía ella, directamente, pero sí, al resto de la gente interesada, aprovechada y que solo mira su interés propio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario